La imposición de manos con fines de sanación es algo más que antiguo y de casi todas las culturas nos llega información de su práctica.
Pero como se deben encontrar las manos del terapeuta en el momento del contacto con el receptor?
Sin lugar a dudas relajadas y el primer contacto debe ser a la vez suave y firme .
Pero y la energía que trasmite el aplicador, como hacerla llegar?, como optimizarla?
Y siempre la energía cura o sana? Porque un enchufe esta lleno de energía pero si metemos los dedos en el lo mas probable es que lejos de sanarnos nos de una pataleta.
La temperatura de las manos parece ser un indicador del nivel de energía del Aplicador , y en verdad el calor trasmite energía infrarroja….. que en el mejor de los casos penetra unos milímetros en la piel y puede ser que logre una analgesia por inhibición sensorial pero nada mas.
Además se puede tratar de una persona hipertensa en la que los capilares periféricos se abren en un intento de compensación y tiene las manos calientes por este hecho.
A nadie se le ocurre pensar que una persona que esta volando de fiebre vaya a trasmitir energía sanadora a pesar de que tenga sus manos muy calientes.
Las manos frías por otro lado se sienten desagradables y no ofrecen confort al receptor salvo contadas ocasiones.
Si estamos nerviosos activamos nuestro sistema simpático y tendremos las manos frías, además “oleremos a adrenalina” en esta forma es difícil establecer contacto energético o de cualquier tipo con el Receptor del masaje. La emoción máxima del sistema simpático es el miedo.
Si nos encontramos relajados aflorara el parasimpático, parte del sistema nervioso autónomo que propicia la relajación y aumentara nuestra circulación periférica, nuestras manos estarán entonces naturalmente tibias. La respiración abdominal activa el parasimpático.
Las escuelas varían en sus recomendaciones: concentrarse en el hara, canalizar la energía a las manos desde el hara, canalizar asistencias celestiales, trabajar desde el hara abstrayéndose de las manos, usar energías de colores y varios tipos más de metodología para incrementar el pasaje de energía curativa del dador al receptor.
Pero algo es claro no podemos dar lo que no tenemos , si no estamos medianamente sanos no podemos catalizar procesos curativos o sanadores en nadie , la cosa no va a pasar de simple imaginación o de un efecto placebo que puede ser beneficioso pero sin duda efímero.
Muchas de las personas que comienzan los cursos de SHIATSU, MASAJE TAI , o TEMAI-DO , abandonan pues encuentran incomodo el trabajo en el piso, esto se debe a que se encuentran en una lamentable forma física . Otras pese a limitaciones aparentemente importantes como edad+ sobrepeso o enfermedades como esclerosis múltiple siguen adelante y no solo terminan los cursos básicos sino que realizan talleres regularmente. Después de todo no hay nada malo en estar en forma. Que quede claro que sin esfuerzo no hay nada y que con esfuerzo y constancia se puede lograr un buen nivel técnico el cual unido a nuestra vocación de servicio va a desencadenar en las mejores condiciones los procesos sanadores en el Receptor
En aras de dilucidar los efectos terapéutico que se puede realizar mediante la imposición de manos debemos analizar que tipo de energía emiten y si esta es conmensurable.
Es conocido que los campos electromagnéticos ayudan en la reparación de tejidos sobre todo en los tejidos óseos. Cuando una fractura no cicatriza la aplicación de campos electromagnéticos ayuda a que se repare de manera rápida.
“la terapia del campo magnético pulsado incluye corrientes que pasan por las bobinas adyacentes a una lesión, como la fractura de un hueso. Los campos magnéticos inducen un flujo de corriente en el hueso que inicia de inmediato un proceso sanador.” Bastee, 1995.
Esta referencia es moderna sin embargo en el siglo XIX el método de pasar corrientes para sanar fracturas rebeldes era algo corriente.
Sisken&Walker ( 1995) han estudiado , el efecto de los campos electromagnéticos en tejidos blandos y se observan los siguientes efectos :
Formación de capilares
Disminución de necrosis
Reducción del edema
Reducción del dolor
Recuperación funcional más rápida
Para que resulte efectivo este campo electromagnético debe ser de baja energía y una frecuencia extremadamente baja.
Nuestras manos emiten energía electromagnética y las investigaciones recientes han demostrado que se trata justamente de campos de baja energía y frecuencia muy baja.
En la década de los 80 el Dr. Jhon Zimmermann realizo importantes estudios sobre el toque terapéutico con un magnetómetro SQUID. Las emisiones de las manos del terapeuta fueron tales que hubo que recalibrar el aparato. En los estudios de Zimmermann las personas no entrenadas no podían emitir impulsos terapéuticos. Los campos magnéticos emitidos en estas circunstancias eran 1.000 veces más intensos que el campo electromagnético humano habitual. Esto confirma dos cosas 1- que los campos electromagnéticos humanos tienen rango terapéutico 2- que esto depende del entrenamiento.
Sin embargo en un experimento que se realizo en el que practicantes de
Chi Kung
imponían sus manos sobre cultivo de células cancerosas no se logro ningún efecto
EL EFECTO PLACEBO.
El efecto placebo es muchas veces depreciado , pero no están muy claras las razones de tal desprecio, tal vez sea una vez más miedo a lo desconocido .
El Mosby define así al placebo: “ Alteración física o emocional que produce la administración de una sustancia y que no corresponde a ninguna propiedad especial de la misma. La alteración suele ser beneficiosa y refleja las expectativas del paciente y a veces las de la persona que la administra”.
Lo cierto es que el efecto placebo puede ser importante, recuerdo el caso de un medicamento antijaquecoso en el que se realizo un estudio a doble ciego y el resultado fue que el medicamento tuvo una eficacia del 95% y el grupo de control al que se le administro placebo un 60%! , nada despreciable.
El libro “ Analgesia por medios físicos” (Ed.Mac Graw Hill- Interamericana) dice “En todo tratamiento hay de promedio un tercio de respuesta por placebo, aunque la mejoría es muy variable y se puede atribuir hasta un 70-100% al placebo o a la simple evolución natural. Los médicos se suelen ofender si se les dice que el tratamiento que están aplicando actúa básicamente como placebo, pero esto no tiene que tomarse como una crítica sino como una realidad”
Recordemos a Voltairé quien muchos años antes afirmaba “El papel del medico es entretener al enfermo mientras la naturaleza hace su trabajo”.
Incluso en las modalidades quirúrgicas existe el efecto placebo del texto anteriormente citado extraemos: “En las lumbalgias, la simple exploración negativa, sin encontrar ni extirpar hernia discal, mejoro la ciática del 37 % de los pacientes y la lumbalgia del 43% por efecto placebo o por simple evolución natural. Se han publicado mejorías a largo plazo de un 64 % en las intervenciones por estenosis de canal y de un 68% en la artrodesis vertebral”.
Pero también hay un 70% de mejorías con tratamientos médicos o quirúrgicos hoy ya abandonados por considerarse ineficaces o sin base científica
Y con resultados solo atribuibles al placebo o a la evolución natural”
Es conocida que la dosis y el aspecto del placebo tiene importancia: Las cápsulas más grandes resultan más eficaces, dos dosis de placebo tienen más efecto que una, las inyecciones resultan más efectivas que la vía oral, etc.
La sugestión verbal también actúa como placebo potenciando el efecto del tratamiento.
En las terapias manuales el efecto placebo no es premeditado pero indudablemente esta involucrado en las mejorías, a veces espectaculares que se logran con una imposición de mano.
El terapeuta debe conocer esta posibilidad para sacar el máximo provecho del placebo, ya que en definitiva se trata de movilizar el sanador interno de cada persona, y se trata de energías que pese a no ser conmensurables son reales.
Bienfait dice que el placebo tiene el efecto de ser de corta duración y es que su efecto es corto es decir va a disminuir de sesión en sesión. Aún así no es posible evitarlo y lo que si hay que evitar es el efecto “nocebo” es decir introyectar negativamente a nuestro paciente.
A veces un efecto placebo aunque corto puede ser tan poderoso que desate una cascada de procesos curativos de largo alcance
Por eso la primera sesión con nuestro paciente es de suma importancia para sentar precedentes físicos y emocionales, ya que la próxima vez que nos vea nos asociara con esta primera impresión.
Andrés Sena
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